Lokeshvara es mucho más que un motivo antiguo: es el símbolo eterno de la compasión, la espiritualidad y la realeza jemer.
Su imagen, contemplando serenamente desde las torres de Angkor Thom o adornando los altares comunitarios, recuerda a los camboyanos una época dorada en la que la compasión guiaba el gobierno y la sociedad. En el mundo actual, Lokeshvara inspira un compromiso renovado con la misericordia, la vida ética y el viaje compartido hacia la iluminación.